lunes, 10 de febrero de 2014

Otro día más

Otro día gris, otro día entre secretos de un carmín que ya no existe,
entre las hojas de un árbol que ya empezó a morir por el efecto
del frío y de la lluvia que sin cesar cae.
Otro día en el que la sonrisa es un reto y la felicidad
respeto por tu propia integridad, que insostenible se hace
cuando los minutos pasan y se ve que no avanza.
Otro día que, sea par o impar, da igual, no importará haber nacido
sino haber encontrado ese amor correspondido.
De un paso o dos sale un camino hecho con rosas pero también con espinas,
de la que no quedan pétalos ni semillas para el futuro.
Se me atraganta el mundo al mirarlo desde mis ojos, que ya están secos,
pero de sal se llenaron muchas noches y muchos días.
Otro día para pasar página y encontrarse con la misma, para ver
como tu voz sigue haciendo eco entre las paredes de mi cráneo.
Otro día más, otro menos para lograr alcanzar la cima y sin embargo
lo desaprovecho escribiendo versos que no están vacíos, pero tampoco llenos.
Otro día, al fin al cabo, que pasa y años hacia delante quedará simplemente como eso,
otro día...

lunes, 3 de febrero de 2014

La escritura

¿Por qué se escribe? Cuando cogemos bolígrafo y papel, o en este caso el ordenador, ¿qué intención final tenemos? Buscamos paz, armonía, desahogo, auto comprensión... Pero, ¿todo queda ahí?
Escribir tus reflexiones, cosas que te atosigan la mente, que no te dejan avanzar con claridad es una medida muy terapéutica ante el agobio y el desconcierto vital que a veces sentimos.
Soltar tus tonterías, incluso insultos que calmen tu sed de tranquilidad en privado es de las mejores cosas que se tienen, y más cuando no tienes a mano a alguien que se trague todo eso. Es incluso mejor que eso. Es comprenderte y saber lo que realmente piensas de un tema. Escrito todo se ve mas claro.
Sin embargo, hay algo dentro de nosotros que nos lleva a dar u paso más y es el dar a conocer esos pensamientos. Está claro que no todo debe ser revelado y de hecho no es así, pero hay cosas que si te gustan dar a conocer. Metafóricamente o literalmente, pero soltamos nuestra verborrea y nos quedamos tranquilos simplemente con pensar que alguien nos ha echado cuenta, cuando quizás, y lo más probable, no sea así. Pero nos basta con creerlo y nos apaciguamos. Y no lo digo como algo negativo sino todo lo contrario, porque no tenemos que tener certeza de ello sino simplemente pensar que es así. Sin más.
La magia de escribir que vuelvo a recuperar en mi blog después de 4 meses.