miércoles, 25 de enero de 2012

Reflexión y prejuicios

Aparcas el coche y dispones a ir donde
has quedado. Llamas y te recogen. Son poco
menos de las 4 de la tarde. Queda un largo
tiempo por delante. Entras,te sitúas, te sientas, y
allí empieza a correr el tiempo. Todo menos
lo que pretendías hacer. Empiezas a enredar.
No hay nada que te haga mantener la cabeza
donde debería estar. De repente, un chico
aparentemente normal se sienta delante tuya.
Apenas turba tu estado. Todo sigue igual. Sin
embargo, cuando te quedas solo empiezas
a fijarte. Y empiezas a mal pensar ya desde el principio.
Poco a poco te vas haciendo una idea de como es,
empezando a tener pensamientos cómicos.
Se le acercan y le empiezan a hablar, con
no demasiado respeto y tu lo ves normal.
Cuando se van, para ti todo sigue igual,solo
que tus pensamientos parecen salir reforzados
de esa situación. Justo cuando ya vas a confirmar
lo que creías, palabras salen de su boca. Todo cambia.
Para ti, no es lo mismo. Te das cuenta de la
miserabilidad de tantos como tu. Ese prejuicio creado
se desmorona entre tu triste mirada.
Ese sentimiento te cubre. Te asustas...pero
sin motivo, ya que tristemente es la
naturaleza humana. Si te pasa, tranquilo,
simplemente estarás sufriendo el más grave
síndrome del que nuestro tiempo bebe y beberá
durante mucho, mucho tiempo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario