sábado, 4 de febrero de 2012

Cálida mañana

Se abren los ojos,
tarde en la mañana.
Frío día que espero,
pero fuera. Dentro ni se nota.
Poco a poco va pasando
y el día se va congelando,
hasta petrificar los relojes,
con sus minutos y segundos.
Una vez más, el sol no surte efecto
y la escarcha se acumula, pesando
más y más, en la espalda de aquel día.
Un peso difícil de soportar.
Ahí encima están los sentimientos,
del que quiere continuar, la fuerza
del que quiere seguir soñando,
la confianza del que sin querer quiere
pero sufre por ello.
Todo eso, se vuelve en un momento
tan poderoso, que o te tumba
o te impulsa. Incontrolable.
Minutos que decrecen, horas que no pasan...
Poco se puede hacer ante un frío
temporal, que arrasa con todo lo que
se encuentra sin dejar a nadie sano.
Pero aguantar te hace más fuerte,
aunque tengas ganas de ir allí
y hacer que el fuego dorado caliente,pero no,
aguantas...y, solo y acompañado de tu ser,
 haces que tu día se convierta
 en una cálida mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario