Ventana abierta en un domingo más.
Gente corriente hace su vida y esos
pájaros seguirán cantando un día mas.
Para olvidar, susurro con palabras escritas
lo que mi cabeza dibuja con las manos
manchadas de pasado y recuerdos.
Quiere salir y es la forma que tengo de hacerlo.
Soltando palabras que quizás no te digan
nada y a la vez te lo digan todo.
Sin esa compañía, siento la vulnerabilidad
que te da la desnudez ante desconocidos seres.
Siento ese pinchazo del alma pidiendo
auxilio, pidiendo cobijo para no mojarse.
Eso que nos venden como amor
es dolor disfrazado de princesa.
Tan bella que te encandila y te lleva
a su terreno, donde una vez dominado
poco podrás hacer para defenderte.
Voluntad, obsesión por recuperar,
por volar dejándolo todo atrás
pero sin conseguirlo al final,
te quedas en tierra, no consigues despegar.
Lo que un día fue tu aval, hoy se convierte
en el protagonista de tu anhelo.
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