sábado, 7 de mayo de 2011

Felicidad, alegria...

Pronto llegara, y lo estaremos
esperando cual cuenco de agua
en el árido desierto.
¡Felicidad! A; verlo llegar,
de la mano de la esperanza,
de la ilusión de disfrutar, de
aprovechar cada instante, de ese
periodo especial que a su cita
puntual no falta y en forma
de rayos se desplaza hasta
nuestras heladas vidas.
Y no es solo eso lo que nos
acalora...
Es la chispa, la llama que provocan
esos meses en nosotros,
la ternura se adueña de nuestro sentir
fluye energía de la mas buena
y la sacamos cuando y con quien
mas falta hace.
¡Alegria! Es un tiempo de magia,
y de colores típicos del cielo,
de aquel que agarraremos cuando
llegue el momento y hasta la saciedad
lo haremos sin querer soltarnos,
sin querer dejar atrás esos recuerdos,
que en su momento solo eran
eso, recuerdos. Pintura desorganizada
en nuestra mente, que de vez
en cuando se iluminara y nos transmitirá
esa magia, ese algo que tiene
este tiempo, y que cada año, puntual
llama a nuestras puertas suavemente
para que nosotros le abramos
y realmente comencemos a disfrutar
de lo que no queremos olvidar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario